Cuando el teatro intercala épocas e idiomas, entrevista a Noa Fridman directora de La Colmena – Homage (Parte I)

Por Matías Katz

Fotos: Paola Olari Ugrotte

A veces pareciera que cuando se hace teatro en el lugar de origen, o en otro país es hablar del mismo idioma, el corporal, el del teatro. Pero Teatro es una palabra que engloba diversos y variados géneros y técnicas. Y entonces surge la pregunta de cómo sería poder dirigir y adaptar una obra que está en la lengua de origen a una lengua extranjera totalmente distinta. Es en ese momento que no solo aparecen dificultades del lenguaje sino de la propia historia de formación que trae uno con las del lugar al que llega (incluso suele suceder en cursos de formación dentro de Buenos Aires).

Algo de todo eso, o todo eso junto le pasó a Noa Fridman, directora de La Colmena (Homage) (con funciones los miércoles 21.30hs en El Método Kairós – El Salvador 4530). Nacida y criada en Israel, y formada en escuelas de teatro en dicho país, Fridman se encontró dirigiendo una obra en Buenos Aires con actores argentinos, donde la historia se sitúa en el mundo artístico de la París de 1914, con texto original de Maor Zaguri, quién además montó y dirigió la primera versión en Israel.

Un poco de todo esto hablamos en esta primera parte de una extensa entrevista con Fridman.

_DSC6732

 

_Quisiera que cuentes cómo surgió este proyecto teatral, y quién es el que escribió la obra.

_La obra empezó como un proyecto escolar, en la universidad donde estudié. En Tercer año haces entre cinco y seis producciones para empezar a practicar todo lo que es teatro, ensayo, estrenar.

La Fundación de Michel Kikoine (uno de los personajes que aparece en la obra), su familia, se acercó a la escuela, y quiso conmemorar al artista. Entonces el director de la obra comenzó a investigar, viajó a París, fue a la casa de La Rouge. No se cómo eligió a los artistas que están en la puesta, porque parte de ellos sí vivieron en La Rouge, y otros no, pero a lo mejor para la obra son interesantes, como Josephine Baker, o Gertrud Stein. Cada uno de los actores encarnó a los artistas, yo no fui del elenco original

_Pero nunca la actuaste?

_No, nunca. Yo fui fan. Varios de los que actuaron eran de mi clase, eran mis amigos y los vi varias veces con esa obra. Pero retomando a la actual puesta, cada uno investigó su personaje, y luego comenzaron a hacer improvisaciones basadas en hechos reales. Por ejemplo, en la vida real Amadeo Modigliani y Jeanne Hebuterne fueron pareja, pero bueno, ese hecho lo adaptaron a la vida de La Rouge.

_Digamos que armaron una construcción de ese mundo de forma mas libre, a partir de lo histórico.

_Yo siempre digo que la casa (La Rouge) es real, los personajes son reales, pero todo lo que pasa en la obra es ficción total.

_Por qué contar esta historia hoy acá en Buenos Aires?

_No sé. No, hay una respuesta, claramente. Esta obra después que salió de la Escuela, siguió en cartelera en Israel durante cinco años, entre uno de los teatros nacionales, y después tuvo funciones en uno de los museos de Tel Aviv, y luego siguió en salas independientes. Durante ese tiempo había que cambiar actores porque, obviamente la vida pasa también y cada uno tiene sus cuestiones, pero la obra seguía. Pero para Israel fue mucho tiempo, porque no es como aca que podés estar cinco años en cartelera y todavía no todos te fueron a ver. O sea Israel es chiquito, yo la vi seis, siete veces.

¿Y por qué hoy, y por qué aca? Creo que hay algo muy paralelo entre lo que está pasando hoy en 2018 a lo que pasaba en la época de donde se cuenta la historia. Creo que también pasa algo similar en cuanto a los actores, los artistas donde dicen “yo quiero hacer mi arte” y afuera el mundo explota.

_Como que nada del mundo los afecta

_Claro. Una de las frases de la obra es cinco guerras mundiales podían ocurrir y nosotros seguíamos en la nuestra. Y es un poco eso, yo siento una analogía entre lo que pasa en la obra y en la realidad donde los personajes dicen “yo quiero ser pintor y nada mas” con los actores que dicen “yo quiero ser actor y nada mas”. Pasa en Argentina, pasa en Israel y pasa en todo el mundo. Así que no se porqué en Argentina exactamente pero sí creo que hay algo paralelo a que todavía estamos siguiendo, en nuestro intento de hacer nuestro arte, de ser fiel a nosotros mismos, de a ver si podemos vivir de esto, cada uno hace su arte pero en paralelo tiene un laburo real (en referencia a que previo a la entrevista hablábamos como la fotógrafa, la directora y quien entrevista tienen otros trabajos “reales”). Y estoy segura que si todos nosotros pudiéramos vivir solo del arte lo haríamos, pero no se puede.

La vida real está tocando la puerta y nos está diciendo, hay que pagar el alquiler. Esa es una de las cosas que habla la obra.

_Cómo es que llegaste a Buenos Aires, y con qué tipo de teatro te encontraste? ¿Es diferente a lo que se hace en Israel?

_A ver si puedo explicarlo todo. En principio vine a la Argentina por una historia clásica. Conocí a un chico, y me vine.

_Por amor.

_Eso es, por puro amor. Obviamente hay mas profundidad detrás de eso, pero en principio si, por ese motivo. Y cuando me vine a Argentina ya tenía este proyecto teatral conmigo,

_Maor Zaguri (el director de la primera puesta de dicha obra) te había dado los derechos?

_Si, en verdad es muy divertido. Hace casi cinco años me mudé a Uruguay para trabajar con la comunidad judía de allá. En ese momento hablaba muy bien español, porque mis padres son uruguayos, y el español es mi lengua materna, pero escribir y leer todavía me costaba. Entonces empecé a practicar haciendo la traducción del texto. Claramente me salió una versión media griega porque hablo un español raro, invento palabras. Entonces tenía el texto ya en español y acá me junté con una amiga que me ayudó a adaptarlo al argentino, porque la traducción la hice con el “tú” y acá es “vos”.

Y con respecto al teatro, no quiero insultar a nadie ni es por ahí, pero hay algo que me empecé a dar cuenta cuando fui a ver teatro aca, y después cuando comencé a trabajar con once actores. El argentino se siente muy suelto con el texto, no sé si es porque está basado en algo de Impro (de la técnica de improvisación), o qué pero lo que trabajé mucho con los chicos fue lo que está escrito en el texto se dice, y lo que no está no se dice porque simplemente no está. Al principio un poco me enojaba, a mi me educaron a la forma del teatro ruso donde palabra es palabra y mas palabras en ruso estrictas. Y también es una obra (La Colmena) donde muestra a París en 1914. Entonces hay muchos gestos corporales que no van (mientras hace referencia con los brazos a gestos actuales de la vida cotidiana). Por ejemplo, en algunos ensayos, los chicos decían “vamos, carajo” y no va eso. También veo esta obra, y para mi es una burbuja mágica que es muy importante defenderla, y defender el material. Obvio que también cada actor y actriz adaptó el personaje a ellos mismos pero dentro de un marco.

_DSC6718

 

_Y en general, ¿qué es lo que te resulta diferente del teatro en Buenos Aires a lo que veias o hacías en Israel?

_Creo que en Israel hay algo de Stanislavsky clásico muy marcado. Bueno, allá hice algunas obras, una muy sobre la sociedad israelí, pero después hice Tres hermanas, de Chejov y luego una de Lorca (Federico García Lorca), y las dos directoras con las que trabajé en las obras clásicas eran muy estrictas. Claramente acá no fui tan estricta con mis actores; a veces volvía a casa y me decía a mi misma “deberías aplicar el método mas estricto”. Pero el proceso aca fue mas a la manera de un diálogo porque dejé que fuera así; proponeme y yo te propongo.

Pero volviendo a tu pregunta, creo que la diferencia es lo cultural. En Israel el saludo entre dos personas que no se conocen es mas frío, acá se ven por primera vez y ya se saludan con un beso. Entonces algo de lo cultural ves en el teatro, en cuanto a diferencias. Me pasa que mi sueño, y el de Maor también, es que él (Zaguri) venga a ver esta obra, y va a ver una versión completamente distinta, mas alla del idioma porque los actores tienen otra cultura. Se abrazan, se tocan; por ejemplo, los tres rusos (tres personajes de la obra) tienen gestos mas cálidos.

 

_DSC6720

 

_Justamente la siguiente pregunta tiene que ver con esta cuestión. Vos te formaste como actriz en Israel, con el método Stanislavsky clásico. ¿Qué diferencias, a parte de las que ya fuiste mencionando, encontrás con los modos aca en cuanto a las escuelas y las técnicas también?

_ Tuve que encontrar otro diálogo con cada uno de los actores. A cada uno le servía que le dé las instrucciones de formas distintas. La respuesta del “no entiendo”, al comenzó de los ensayos me costaba cuando me daban esa respuesta. Y ahí también, justamente yo entendí que a lo mejor algunas indicaciones te las tienen que decir de otra manera. En ese momento me di cuenta también ese tipo de repuesta de los actores y comprendí que claro, no nos formamos todos en la misma escuela de actuación. La forma que trabajamos con mis compañeros, es porque también hablamos el mismo idioma, en lo teatral mas allá de la misma lengua.

https://edeencuentro.com/2018/05/29/cuando-el-teatro-intercala-epocas-e-idiomas-entrevista-a-noa-fridman-parte-ii/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s