Mujeres a la conquista de la luna

Por Martina Szajowicz

Desafiar los cánones establecidos nunca fue sencillo, y menos si las mujeres quisieron romperlos. Las quiebras vienen arraigadas a ideas, propuestas y medios completamente novedosos que nos hacen cuestionarnos sobre la categoría de arte. Sin embargo, hoy, en un mundo que se rompen las barreras constantemente y se busca la provocación constante; no debe pasar por alto que el Museo Nacional de Bellas Artes realice una muestra únicamente de mujeres.

Si bien puede ser cuestionable que se realice una exposición únicamente del género femenino, ya que se sigue perpetuando ciertas costumbres: la segregación y el señalamiento de lo distinto. Es, también, una buena manera de empezar. Por un lado, denota la poca cantidad de artistas mujeres aceptadas en el campo artístico y la estrechísima de obras que conservan los museos de aquellas. Pero, por otro lado, el desafío que representó para estas artistas romper con los formatos y la materialidad tradicionalmente aceptada de las obras. Todos los trabajos presentados en la muestra “a la conquista de la Luna” son de gran formato y con materiales considerados como “masculinos”. Si bien no podemos hablar de que exista géneros para la materia, que una mujer trabaje con metal, resina o poliéster; al poseer un carácter laborioso y rudo, podría ser visto de dicha manera durante su período de producción, los ’70,’80 y ’90,

Según Andrés Duprat y Mariana Marchesi, la muestra titulada como la obra de Raquel Forner “desafía y transgrede los sobreentendidos que han regido el arte y su producción”. Es importante destacar que las obras presentadas fueron cuidadosamente seleccionadas. Son 7 obras únicamente y cada una de ellas corresponde a una artista: Graciela Sacco, Liliana Porter, Diana Dowek, Elba Bairon, Mónica Millan, Noemí Gerstein y, la anteriormente mencionada, Raquel Forner. En la exposición se buscó que las obras muestren una reflexión sobre la materialidad y tal vez no tanto en una tratativa temática, ya que la idea principal fue demostrar que las mujeres artistas pueden generar obras igual de impactantes que la de los hombres.

Forner

Sin embargo, más allá de esta novedad brindada por el MNBA y los “apagones” que se van a estar realizando, donde sólo se iluminan las obras de mujeres dejando al museo casi a oscuras, es importante pensar: ¿qué sucede el resto del año? ¿qué sucede el resto del tiempo cuando el mes o el día de la mujer acaba y volvemos a la “normalidad”? ¿hay un verdadera reflexión por parte del museo sobre la invisibilidad de las mujeres o es sólo eventual? más allá de eso, de lo que sí podemos estar seguros es de que es un primer paso, una primera aproximación a un mundo más equitativo.

obra

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